martes, 12 de octubre de 2010
La Inmortalidad
LUIS GARCÍA MONTERO
Nunca he tenido dioses
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.
Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme en los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene transcendencia,
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacio.
Y de pronto en el bosque se encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda,
porque la noche fue,
como el vacío,
un resplandor oscuro en medio de la luz.
Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua,
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.
Es otra mi razón. Que no me lea
quien no haya visto nunca conmoverse a la tierra
en medio de un abrazo.
La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa,
guarda un tiempo de oro detenido.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos,
aunque sólo me escuche una silla vacia,
será firme mi voz.
No por lo que la muerte me prometa,
sino por todo aquello que no podrá quitarme.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Julio Cortázar - Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
jueves, 4 de junio de 2009
Cerrado Por Derribo
Introducción: Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera, Al padrino que me apadrinó en la legión extranjera, A mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante, A mi tío el marino que tuvo un sobrino cantante, Al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha, A mi chupa de cota de malla contra la desdicha, Mariposas que cazan en sueños los niños con granos Cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes, Dando clases en una academia de cantos de cisne. Heredé una botella de ron de un clochard moribundo, Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este helado de fresa de la venganza
Esta empresa de mudanza
Con los muebles del amor
Esta campana mora en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
Estas ganas de nada menos de ti
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alterne
Este racimo de pétalos de sal
Este huracán sin ojos que lo gobierne
Este jueves, este viernes
Y el miércoles que vendrá
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.
Este nido de pájaro disecado
Este perro andaluz sin domesticar
Este trono de príncipe destronado
Esta espina de pescado
Esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azul,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida
Con su terco knock knocking´on heaven´s door,
Estos labios que saben a despedida
A vinagre en las heridas
A pañuelo de estación
Este ladrón aparcado en tu toga
La rueca de Penélope en Luna Park
Estos celos que saben que te desnudan
Esta caracola viuda
Sin la pianola del mar
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.
lunes, 4 de mayo de 2009
Alfie - Burt Bacharach
viernes, 13 de febrero de 2009
Los Viajes - Luis García Montero
La distancia tenía color de hierba y bosque,
autopistas lavadas por la lluvia,
direcciones escritas en periódicos
y recuerdo también
mañanas intermedias en el coche
de un extraño cualquiera,
posiblemente amigo de otro amigo,
un extraño que fuerza sus palabras
y persigue emisoras con noticias del sur
y me pregunta por el sol de marzo.
La distancia tenía color de escaparate,
teléfonos a cobro revertido,
y detrás de los faros
esos rostros que luego,
cuando se llega a casa,
suelen perder su nombre en las fotografías.
Indicadores neutros se llenaban de gente
y surgían promesas al calor de un encuentro,
noches para contar,
ciudades convertidas en anécdota.
Junto a la ropa sucia el papel de regalo.
Pero desde que viajo sin ausencia
y todo va conmigo,
los bosques ya no piensan en el sur
y la distancia tiene
un color de palabras soportadas,
color de mi silencio,
mi camino.
A Night in Tunisia
martes, 26 de agosto de 2008
Hurt - Johnny Cash
Puse el vídeo y, ¡uf!… Lágrimas brotando, silencio, piel de gallina… ¡Uf! Acababa de perder a mi novia, porque esa canción nunca volvería a ser mía… Realmente, me hizo pensar en lo poderosa que es la música como medio y forma de arte. Escribí unas palabras y una música en mi cuarto como una forma de seguir cuerdo, sobre la sombría y desesperada situación en la que me encontraba, totalmente aislado y solo. De alguna forma todo termina reinterpretado por una leyenda de la música de una época y un género musical radicalmente diferente y sigue manteniendo sinceridad y significado — diferente, pero con la misma pureza.Una letra desgarradoramente desoladora, potenciada por la composición visual del vídeo hacen que, desde mi punto de vista, sea un testimonio musical y vital de una sinceridad como pocas veces se ha podido ver en el mundo de la música. En la voz de Johnny Cash, la canción se convierte en mil veces más poderosa, penetrante y desgarradora. Quizá era necesario que alguien con una vida como la de Cash (con eventos y situaciones como la pérdida de un hermano en un trágico accidente con una sierra, un primer matrimonio disfuncional, alcoholismo, adicción a barbitúricos y anfetaminas, una enfermedad degenerativa en sus últimos años) encarnara letras tan cargadas de aflicción y autoaniquilación (“I hurt myself today / To see if I still feel” o “I wear this crown of thorns / Upon my liar’s chair / Full of broken thoughts I can’t repair”) para darle sentido genuino. Imposible no identificarse con el dolor y verdad que emana de la voz de Cash, imposible no dejarse arropar, durante unos minutos, por la tristeza de alguien más que, de tan profunda y palpable, la hace nuestra. Traducción libre de la letra:
Me herí a mí mismo hoy
para ver si todavía sentía.
Me concentré en el dolor,
lo único que es real
La aguja rasga un agujero,
ese conocido viejo aguijón.
Intenté matar todo,
pero lo recuerdo completamente
¿En qué me he convertido,
queridísimo amigo?
Todas las personas que conozco
se van al final.
Podrías tener todo
mi imperio de inmundicia.
Te decepcionaré.
Te haré daño.
Llevo esta corona de espinas
en mi trono de mentiroso.
Lleno de pensamientos quebrados
que no puedo reparar.
Bajo la mancha del tiempo
el sentimiento desaparece
Tú eres uno más
[pero] yo sigo aquí.
¿En qué me he convertido,
queridísimo amigo?
Todas las personas que conozco
se van al final.
Podrías tener todo
mi imperio de inmundicia.
Te decepcionaré.
Te haré daño.
Si pudiera comenzar de nuevo
a un millón de millas de distancia
Seguiría siendo el que soy,
encontraría la manera

