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viernes, 16 de octubre de 2020

Memorabilia

MEMORABILIA

Quédate, vida mía, con el agua,
que es tu elemento, y déjame la tierra
para mí. En cuanto al fuego, no me importa
que te lo quedes para siempre; el mío
se apagó sin remedio. Y qué decirte
del aire: pues que todo para ti,
como el sur, como el este y el oeste
(el norte es mío, no hay que darle vueltas,
te guste o no te guste). Y del bikini
amarillo, comido por las moscas,
que tanto me gustaba, no se hable
más: se viene conmigo, a mi museo
de residuos, junto al esparadrapo
que te puse en la boca aquella vez
en que decías la verdad, la máscara
de negrita zumbona, el abanico
con que te protegías del calor
que hacía en el infierno, la sonrisa
feliz y tonta que le arrebataste
a tu oso de peluche y la uña rota
que me diste una noche de tormenta.
Sólo quiero esos míseros despojos
después de la batalla. Y que la nieve
me cubra con su manto, hecho de olvido.
Y que el silencio eterno me ilumine.

LUIS ALBERTO DE CUENCA

jueves, 4 de junio de 2009

Cerrado Por Derribo

¿Qué tiene Joaquín Sabina? No lo sé, siempre me provoca sentimientos encontrados: odio y simpatía. Ha vivido mucho y mucho ha tenido que sufrir también. Es bueno en lo que hace y lo sabe, retrata sentimientos que nos gustaría no sentir, por ser desagradables, pero que nos ayudan a ser personas, nos dan una ración de humanidad y una cura de humildad. Golpea donde duele, devuelve el sabor amargo de una mala digestión a la boca y siempre volvemos a por más. No sé si es masoquismo o penitencia, es quizá un intento de trascender, de ir más allá de nosotros para comprender y así volver a nuestro cuerpo habiendo aprendido la lección que tanto nos cuesta asimilar. Intentar ser mejores y devolver la capacidad de sorpresa, las ganas de vivir y de disfrutar. Aquí os dejo la catarsis nuestra de cada día.


Introducción:
Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
Al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
A mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
A mi tío el marino que tuvo un sobrino cantante,
Al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
A mi chupa de cota de malla contra la desdicha,
Mariposas que cazan en sueños los niños con granos
Cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
Dando clases en una academia de cantos de cisne.
Heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este helado de fresa de la venganza
Esta empresa de mudanza
Con los muebles del amor

Esta campana mora en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.

Este cambio de acera de tus caderas,
Estas ganas de nada menos de ti
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.

Esta casita de muñecas de alterne
Este racimo de pétalos de sal
Este huracán sin ojos que lo gobierne
Este jueves, este viernes
Y el miércoles que vendrá

No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.

Este nido de pájaro disecado
Este perro andaluz sin domesticar
Este trono de príncipe destronado
Esta espina de pescado
Esta ruina de Don Juan.

Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azul,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.

Esta guitarra cínica y dolorida
Con su terco knock knocking´on heaven´s door,
Estos labios que saben a despedida
A vinagre en las heridas
A pañuelo de estación

Este ladrón aparcado en tu toga
La rueca de Penélope en Luna Park
Estos celos que saben que te desnudan
Esta caracola viuda
Sin la pianola del mar

No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.